–El Wyndham Championship ha supuesto finalmente el regreso triunfal de Davis Love III (-17), el veterano jugador de 51 años que suma de este modo su 21º triunfo en el PGA Tour, y no el de Tiger Woods (-13), que aún tendrá que esperar para volver a la senda de la victoria.
-Sorprendente Love III, capitán del equipo estadounidense de la Ryder en 2016, que había ganado por última vez hace casi siete años. Y es curioso, porque fue él quien mostró a Tiger Woods los secretos del Sedgefield Country Club en las jornadas de práctica, puesto que el californiano no lo conocía.
–Hubo otros candidatos al triunfo que fueron cayendo (Gore, Brown, Schwartzel, Casey…) pero no queda más remedio que prestar más atención al intento fallido de Tiger Woods. Tampoco debe escandalizar que el catorce veces ganador de ‘majors’ no haya podido rematar la victoria en su primer intento serio de la temporada. Ni siquiera en sus mejores tiempos ganaba cada domingo. Muy poco hay que objetar a la semana de Tiger. En realidad, un único colapso alrededor del green del hoyo 11 provocaba su tempranera retirada de la lucha. Un triple bogey devastador por culpa de tres aprochitos deficientes: un filazo que se cruzaba de lado a lado el green, un tiro que de tanto tratar de ajustarlo se quedaba fofo y corto, y un tercer intento con el putter al que le faltaba finura y dejaba la bola pasada el hoyo unos cuantos metros.
–También es cierto que antes de llegar a este punto ya se veía a Woods ligeramente agarrotado, pero al fin y al cabo se las arreglaba para estar metido en faena a la espera del ataque final. De hecho, el último tercio de su ronda fue magnífico, con cuatro birdies.
–Aún le quedan resquicios que limpiar, ajustes que hacer, pasos que dar, puede que incluso le quede algún fantasma que espantar. Pero el traspié dominical no nos hace cambiar de opinión: hay un antes y un después del Wyndham. Tiger está de vuelta y ahora sí se puede proclamar a los cuatro vientos que raro será no verle ganar un torneo antes de final de año. Y esa es otra: Woods no se ha metido en los play offs de la FedEx, pero ya ha dejado claro que el golf no se acaba aquí en 2015 y que piensa seguir jugando, ahora que ha cogido la carrerilla buena. ¿Dónde? Pues habrá que verlo, pero habrá sorpresa o sorpresas, con toda seguridad.



