Hideki Matsuyama (-17) ha completado este domingo en Riviera Country Club una de las mejores vueltas de golf de todos los tiempos para ganar el Genesis Invitational. Quizá, no tenga la trascendencia de otras por el escenario, imposible competir con los Grandes, o la magia de aquellas que logran quebrar la mítica (cada vez menos) barrera de los 60 golpes, pero el 62 que ha colocado hoy el japonés en el recorrido de Los Ángeles es una pura barbaridad.
Matsuyama ha descuartizado Riviera. Su vuelta ha superado en tres golpes a la segunda mejor y en cinco a la tercera. Ni lo han visto cuando pasaba a todos por la derecha. Su tarjeta de 62 golpes es la mejor de la historia en una ronda final del PGA Tour en el legendario recorrido donde las estrellas de Hollywood combaten el estrés desde hace casi un siglo.
La batalla por ganar el Genesis se ha reducido a un Hideki contra todos y el nipón ha ganado de paliza. Obviamente, todo lo ha hecho bien, pero fundamentalmente ha ofrecido una exhibición en los greenes. Sólo ha necesitado 23 putts en 18 hoyos y ha sacado más de ocho golpes a la media del torneo en la estadística de strokes gained putting. Ha metido todo lo que tenía que meter, incluido un putt de más de doce metros en el hoyo 12, pero seguramente lo más destacado de su ronda ha sido que hemos vuelto a ver sus hierros de playstation.
La capacidad de Matsuyama para dejar bolas dadas es asombrosa. No hay muchos jugadores que igualen su precisión cuando está realmente fino. Puede completar una ronda de golf con tres, cuatro y hasta cinco opciones muy reales de hacer eagle desde la calle. Hoy, de hecho, ha estado a punto de conseguirlo en los hoyos 15 y 16, dos monstruitos donde los 500 mejores jugadores del mundo firmarían hacer el par.
Al tiempo que Matsuyama se montaba su propia fiesta, el resto veía cómo el tren se alejaba. Fueron todos claudicando uno a uno. Patrick Cantlay, líder el sábado, no llegó a encontrarse bien en ningún momento y jugó sobre par (72), Xander Schauffele se dejó casi todas sus opciones al principio y cuando intentó regresar ya era tarde (70), Luke List hizo lo contrario a Schauffele, arrancó bien y decidido se puso arriba y le entró vértigo (68) y Will Zalatoris fue el que más lo intentó hasta el final, pero un bogey en el 15, allá donde casi todos hacían bogey y Matsuyama la dejó dada, lo sacó a de la ecuación.
Matsuyama partió el domingo a seis golpes del liderato y terminó ganando por tres. Sí, es jugar a otra cosa.
Es la novena victoria de Hideki en el PGA Tour y la primera desde el Sony Open de 2022. Han pasado más de 700 días, demasiado tiempo para un jugador de su calidad y el reflejo de que tiende a dormirse en los laureles después de conseguir grandes victorias como su triunfo en Augusta en 2021. Veremos si le vuelve a ocurrir esta vez.
NAILS.
@HidekiOfficial_ with a tap-in birdie for the co-lead @TheGenesisInv. pic.twitter.com/Coku9Gne30— PGA TOUR (@PGATOUR) February 18, 2024
Hablando del Masters, Matsuyama ingresa con esta victoria en el exclusivo club de los que han conseguido ganar en Augusta y en Riviera. Sólo lo han hecho 14 jugadores y la nómina es simplemente alucinante. Jon Rahm fue el último en entrar antes del japonés. Además, están Fred Couples, Ben Hogan, Phil Mickelson, Dustin Johnson, Nick Faldo, Byron Nelson, Adam Scott, Sam Snead, Craig Stadler, Bubba Watson, Tom Watson y Mike Weir. Casi nada.



