Hoy, sábado, ha soplado el viento con bastante intensidad sobre el Plantation course at Kapalua (Maui, Hawai), circunstancia que entre otras cosas eleva sensiblemente la dificultad en esos greenes gigantescos y diabólicamente movidos. De todos modos, como suele ocurrir, había quien se las ingeniaba para seguir firmando excelentes resultados, comenzando por el 64 de Harris English, nueve menos en el día, que de este modo ha venido de las profundidades para darse mañana una opción de ganar por segunda vez este torneo. Salvo una buena opción que dejaba escapar en el hoyo 9, desde algo más de dos metros y medio, y otro putt de par corto que erraba en el 3, la verdad es que English ha enchufado todo lo enchufable y un poco más, desde larga, media y corta distancia, para terminar anotándose hasta siete birdies y dos eagles en su tarjeta…
A otros no les ha ido tan bien en los greenes. Por ejemplo, a Scottie Scheffler (-18). No es ninguna novedad, por otro lado. El Número Uno del mundo sigue trabajando con Phil Kenyon, gurú del putt, pero sus problemas con el putter en las manos no van a arreglarse de la noche a la mañana. El viernes sus estadísticas no fueron nada malas, pero hoy ha vuelto a las andadas, quizá algo desorientado por la acción del viento. Scheffler también ha metido buenos putts, todo hay que decirlo (hoyos 9 y 10, por ejemplo), pero el balance final de su vuelta en esta parcela ha sido pobre, hasta el punto de verlo terminar la ronda poco menos que desquiciado.
Es verdad que su juego de tee a green no ha sido tan excelso como en otras ocasiones. Y que tampoco ha andado especialmente fino alrededor de los greenes en los pares 4 cortos y en los pares 5, donde la cosecha de birdies es más abundante. Pero también es cierto que hoy ha vuelto a cazar 16 greenes y que ahora mismo, después de tres rondas, es el mejor del torneo en la estadística de greenes en regulación, con más de un noventa por ciento (49/54)…
En resumidas cuentas: hoy era ese día en el que el putter podía haber transformado absolutamente el resultado de su vuelta y sin pedirle peras al olmo: en el hoyo 7 erraba un putt de par muy corto, que no llegaba al metro de distancia; en el 8 otro más, también para par, desde algo menos de dos metros; en el 11 otro desde similar distancia, 1,80 metros, para birdie; en el 18 uno postrero de birdie desde un metro y medio… Por no hablar de otro buen puñado de ocasiones que se quedaban en el limbo desde distancias que no llegaban a los cuatro metros.
Como se ve, una vez más, la irregularidad y falta de acierto en los greenes de Scheffler ha dado un respiro al resto de aspirantes, que esta semana, en Hawai, son multitud. El texano se mueve ahora mismo en el puesto 36º en la estadística de SG:Putting (36º de 59 competidores, recordémoslo) y así es muy complicado cerrar triunfos. Lo increíble, en realidad, es que todavía tenga serias opciones, pues saldrá en la vuelta definitiva a sólo tres golpes del liderato.



