David Puig (-7), flamante ganador la semana pasada del Open de Malasia, tampoco lo está haciendo nada mal en el arranque del International Series Oman, un torneo todavía más grueso, segunda cita de la temporada del Asian Tour. Pues no, no está nada mal eso de firmar un 65 en la primera ronda para comenzar en Omán como terminaba en Malasia, en lo más alto de la tabla. Es líder en solitario, con un golpe de ventaja sobre uno de los grandes favoritos, si no el gran favorito, Joaquín Niemann (-6), que además ha sido compañero de partido del español. No le hubiese importado nada al chileno celebrar su invitación al Masters de Augusta con el mejor registro del día, pero hoy llevaba al lado a un tipo que no está para concesiones, pleno de confianza.
Se habla español, de momento, en aquella esquina del medio oriente, puesto que otro chileno, Mito Pereira (-5) y un mexicano, Carlos Ortiz (-5), empatan en la tercera posición, junto al australiano Kevin Yuan (-5) y al estadounidense Manav Shah (-5), que viene de sacarse la tarjeta en la Escuela.
Es obligatorio recordar que Puig venía de cerrar el torneo en Malasia con dos rondas de 62 golpes. Y que en sus últimos cuarenta hoyos en aquella cita había firmado veinte birdies y veinte pares. Bueno, pues la serie ha engordado y de qué manera, pues ahora su parcial es de -27 en sus últimos 58 hoyos de competición, sin bogey alguno, ya que hoy tampoco ha puesto ningún borrón en la tarjeta. A ver, es de pura lógica matemática (y golfística, no digamos) entender que este tipo de rachas son insostenibles en el tiempo, pero de momento sólo puede testificarse que el catalán no está dispuesto a que la fiesta acabe así como así. Hoy ha cazado quince greenes en regulación y ha metidos excelentes putts de media distancia, sin problema alguno para sacar adelante las tres recuperaciones que ha afrontado. Además, en el hoyo 12, par 5, estaba a punto de enchufarla desde fuera con un chip marca de la casa y en el 17 tiraba otro gran putt que lamía el borde del hoyo.
Es muy pronto para ponerse a hacer números, pero hay que recordar también que su ascenso en el ranking mundial, fruto del triunfo de la semana pasada, abría al español nuevos objetivos, como el de su clasificación para el PGA Championship, el segundo major del año que se juega en mayo. Para ello debería meterse en el top 100 mundial o arrimarse lo más posible, y con rondas de este nivel todo parece un poco más sencillo, qué duda cabe.
Hay otros dos españoles en Omán. Carlos Pigem (+1) ha pagado muy caro un triple bogey en el hoyo 4, aunque su vuelta en realidad ha sido bastante sólida (hasta 16 greenes en regulación), mientras que Eugenio Chacarra (+4) ha firmado un 76 que mañana le obligará a remar lo suyo para pasar el corte.



