24 de junio del año 2000, Saitama (Japón). Es la fecha y el lugar de nacimiento de una de las grandes promesas del golf mundial: Keita Nakajima. Precisamente esta semana en la previa del ISPS Handa Championship que se celebra en Japón, Ten Golf ha tenido la oportunidad de entrevistar en exclusiva al último gran héroe local.
Desde el país del sol naciente, el jugador de 23 años apunta a un futuro muy brillante. Hace apenas tres semanas volvía a demostrar al mundo del golf el porqué de tantas y tantas expectativas generadas en torno a su figura. El de Saitama se hizo con su primera victoria en el DP World Tour ganando con autoridad el Hero Indian Open. Su primer gran triunfo internacional a nivel profesional y un escalón más en su fulgurante carrera.
Es momento de echar la vista atrás. El camino de Nakajima hasta el momento se puede considerar casi perfecto. A nivel amateur ya es una leyenda. Keita estableció el récord de 87 semanas en lo más alto del Ranking Mundial Amateur entre 2020 y 2022. Superó con creces el anterior registro que pertenecía a Jon Rahm con 60 semanas. También hizo historia al convertirse en el primer jugador masculino en ganar dos veces la medalla Mark H. McCormack como mejor golfista amateur masculino del mundo en 2021 y 2022. Antes de dar el salto al profesionalismo, también ganó el Australian Amateur 2021, el Japanese Amateur 2021 y el Asia Pacific Amateur Championship 2021. En su etapa como amateur tuvo tiempo incluso para ganar un torneo profesional en el Japan Golf Tour.
A pesar de su juventud, Nakajima ha jugado ya cuatro Majors, todos como amateur, Masters y US Open en 2022 y los Open Championship de 2022 y 2023. Tan solo le queda debutar en el PGA Championship. Se podrá quitar esa espinita en unas pocas semanas, ya que tras su victoria en India ascendió al puesto 75 del ranking mundial y por tanto tiene asegurada una plaza para el segundo Grande de la temporada. Eso sí, deja muy claro que si sólo pudiera jugar un campo todos los días el resto de su vida sería el Augusta National: «Me encanta»
Cuando a Keita se le pregunta sobre sus aspiraciones, deja bien claro que sus propias expectativas no son pequeñas: «Quiero ganar el Masters y el Open». Metas ambiciosas para un golfista que tiene dos espejos muy claros en los que mirarse: «Tiger Woods es la razón por la que empecé a jugar al golf y es mi ídolo de toda la vida. Admiro a Collin Morikawa como golfista asiático y siento un gran respeto por él». Tiger y Collin.
Desde muy pequeño ya lleva el golf en las venas y la razón se apellida Woods. Quedó abducido con el de Cypress cuando apenas levantaba dos palmos del suelo: «Mis padres me llevaron a un torneo de golf cuando estaba en preescolar para ver jugar a Tiger Woods. Me quedé completamente hipnotizado con su práctica del putt y desde ese día me enganché al golf». De hecho, el primer regalo que tiene conciencia de haber pedido está relacionado con el golf: «Con ocho o nueve años pedí por mi cumpleaños un juego de golf y desde ese momento empecé a jugar con más intensidad».
De Collin Morikawa tiene un recuerdo mucho más nítido y reciente: «Cuando ganó el Open y pronunció un discurso memorable, me dije que yo quería hacer lo mismo algún día». Casi nada. Vaya dos referentes. No se puede entender tampoco la carrera de Nakajima sin Hideki Matsuyama, con quien reconoce que habla de vez en cuando y al que pide consejo.
Keita conoce sus raíces y siempre que puede desprende palabras de agradecimiento hacia la federación japonesa: «Una de las cosas que más me ha influido en mi carrera es que la JGA (Asociación Japonesa de Golf) ha puesto en marcha un sistema de entrenamiento de nivel mundial mediante la aplicación de los últimos métodos de entrenamiento, el análisis de datos y la contratación de entrenadores extranjeros para formar a los jugadores». Cuando se le cuestiona sobre quiénes serán sus grandes rivales en el futuro, no duda en señalar a dos: Ryo Hisatsune y Takumi Kanaya.
Tras la brillante carrera como amateur llegó el momento de dar el salto al profesionalismo. Otoño de 2022. Apenas unas semanas después debutaba como tal en el PGA Tour y terminaba entre los doce primeros. Todo parece sencillo. Su primera temporada como pro juega en el Japan Golf Tour, gana el Orden de Mérito y suma tres nuevos triunfos a su mochila. Al ser el mejor del circuito y gracias al acuerdo con el DP World Tour, este año Keita tenía los derechos completos en Europa. Tras su victoria en India ya los tiene asegurados por dos años más. Sobre sus expectativas en 2024, el japonés apunta al ranking mundial. Quiere acabar el año entre los 60 mejores del mundo. No parece ninguna utopía, ya que se encuentra actualmente en el puesto 75. Una victoria más le catapultaría definitivamente.
Actualmente ocupa la 13ª posición de la clasificación Race to Dubai y el primer puesto de la clasificación del Asian Swing, con dos pruebas puntuables aún por disputar, Japón esta semana y China. Es uno de los siete jugadores japoneses con estatus DP World Tour en la Carrera a Dubai 2024. El japonés también tiene entre ceja y ceja una de las 10 tarjetas del PGA Tour que se reparten en el circuito europeo y ahora mismo el objetivo lo tiene a tiro.
Sobre su manera de gestionar la presión que genera su figura, tiene claro en lo que debe centrarse: «Yo controlo lo que sucede concentrándome mucho en el golf y en la preparación del torneo. Entrenar todo lo posible y ejercitarme al máximo y confiar en mí al máximo. Esto es lo que puedo controlar y no la presión ni las expectativas».
En este sentido para Nakajima, el control de las emociones y el aspecto mental es clave. Hace un esfuerzo extra y lo trabaja de manera especial. «Intento no emocionarme, ni para bien ni para mal con ninguno de mis golpes. Suelo centrarme más en analizar las circunstancias, calcular con la mayor precisión posible y elevar mi nivel de concentración para poder ejecutar mi swing ideal». Mentalidad oriental.
Sobre sus conexiones con España reconoce que todavía no ha tenido tiempo de visitar nuestro país, pero «hace cinco años fui compañero de equipo de Álex del Rey durante la Arnold Palmer Cup de 2019 y es increíble la distancia a la que puede golpear y su juego me pareció muy atractivo».
¿Cuál es el techo de Keita Nakajima? Nadie lo puede saber, lo que sí sabemos es que tiene madera de campeón. Veremos si esta semana jugando en casa es capaz de brillar delante de los suyos y aspirar a una victoria inolvidable.



