«Mi madre dice que lloro mucho», contó Lydia Ko después de no derramar una sola lágrima, de «cerrar el grifo», después de ganar el Torneo de Campeonas y ahuyentar los fantasmas de un discreto 2023, pues se quedó huérfana de títulos en el LPGA Tour, aunque sí venció en Arabia Saudí (LET) en su primer torneo de la temporada y quizás ella esperaba un año especial y no fue así. Fallar el corte en el Chevron le hizo mella, «empecé a caminar sobre arenas movedizas», y dejó de desenvolverse con solidez en el campo. Dio salida a la frustración a través de las llantinas, pero se fue recuperando y en diciembre lo demostró con el título en el Grant Thornton Invitational junto a Jason Day. Las cosas volvían a ponerse en su sitio.
Mes y medio después se ha coronado con su vigésimo título del LPGA Tour. En Lake Nona, donde reside (green del hoyo 9), bromeaban por atesorar más triunfos la neozelandesa que la edad de su compañeras de partido, Alexa Pano (19). Estar tan cerca, a sólo dos puntos, de ingresar en el Salón de la Fama del LPGA, considerado el Hall of Fame más difícil del deporte (a Laura Davies le siguen faltando dos puntos), seguro que supuso un estrés extra para la estrella oceánica, que se ha quedado a las puertas de tan selecto club, donde ingresará en cuanto sume una victoria más.
Con 26 años, es la jugadora en activo que más se arrima a tal hito. Inbee Park, de baja por maternidad, con 27, fue la más joven en formar parte del Salón de la Fama en 2016. La surcoreana lidera también el ranking de las golfistas en activo con más trofeos del LPGA con 21. Lydia Ko ya cuenta con 20, igual que Davies y Christie Kerr. «Creo que el año pasado perseguí con demasiado deseo el Salón de la Fama», dijo la neozelandesa. «Sentí que, por la forma en que estaba jugando en 2022, podría haberlo respaldado con otro gran año. Y mire dónde me puso», reveló.
Ahora es la séptima del LPGA en alcanzar la veintena de triunfos en el LPGA antes de los 27 años, uniéndose a una lista que incluye a Nancy López, Karrie Webb, Se Ri Pak, Mickey Wright, Lorena Ochoa y Kathy Whitworth. Eso sí, a la gran campeona nadie le va a robar la sencillez que siempre la ha caracterizado. Es una estrella absoluta del golf pero en nada lo aparenta por más victorias que consiga.
«Me impacta cuando vienes a eventos como éste y ves a tantas chicas que quieren tu autógrafo o hacerse un selfie conmigo. Me pregunto, ¿por qué me piden un autógrafo? Siento que soy como cualquier otra persona. No creo que sea tan especial. Tengo suerte de poder hacer lo que amo y el golf me ha dado mucho. Me gusta hacerme fotos y firmar autógrafos, de alguna manera quiero contribuir porque he recibido mucho. Y si puedo inspirar a una más de estas chicas a tener el sueño de jugar aquí en el Torneo de Campeones en el futuro, ése es mi trabajo también. Me inspiran mucho las mujeres con las que juego y las que estuvieron antes que yo. Gracias a su trabajo podemos jugar en tal torneos impresionantes en lugares tan fantásticos. Es parte del trabajo, pero no se siente como un trabajo. Es la mejor parte de lo que hacemos», cierra Lydia Ko. La sencillez y la humildad de una campeonísima.



